sexta-feira, 16 de setembro de 2011

Nada es mas fragil que el amor

NADA ES MAS FRAGIL QUE EL AMOR


Catón El Viejo, citado miles de veces por Marco Tulio Cícero, era un joven que hoy andaría de la mano con adolescentes de piercing, amarrado a las vírgenes cinturas de bellas punks, por eso me llama la atención cuando, sobre la vejez, afirma …más, creo que los dioses inmortales introdujeron las almas en los cuerpos humanos para que ellas mantuviesen el engranaje del universo y, observando el orden celestial, lo imitasen, regulando y disciplinando sus vidas. Cícero no vio arrugas ni galaxias ancianas (que concepto más atemporal, pues conozco adultos viejos y viejos jóvenes) en los cielos; jamás fue testigo de estrellas quejándose de reumatismo artrosico, parkinson, alzheimer ni demencia senil o huyendo de la muerte. El ecran (telón o pantalla de la vida) etéreo es el espacio en donde se niegan las edades por su infinitud y eternidad, sin tiempo ni espacio. Simplemente un paisaje de perpetuidad que el mismo Cícero define como la muerte, para no causar preocupación, debe ser pensada desde la juventud, pues sin meditar sobre ella, es imposible disfrutar tranquilidad y paz espiritual. Es decir algunos humanos ya nacen muertos y no resucitan jamás, menos los jóvenes que diariamente van al encuentro de la parca con sus juegos arriesgados, sus deportes escatológicos, sus inmoralidades santas, sus creencias de eternidad y, sin embargo, continúan caminando sin mirar para el futuro. Son como los Aimarás que ven el pasado al frente y el futuro atrás (naira: adelante – ghipa: atrás). Ningún sabio podrá nunca imitar la elegancia de la negación de los jóvenes que aman sin darle tiempo al tiempo ni espacio al sexo.

Ahora, Ilya Prigogine agrega que la ciencia moderna derrumbó las barreras que separaban los cielos y la Tierra y unificó el Universo…más substituyó la calidad por la cantidad, que me hace pensar que ese tesoro escondido en el baúl del reino hormonal tiene como piratas navegando en el océano de la realidad en busca de la Juventud Eterna o Xanngri Lá, muchos desesperados por que se leen en el espejo del día a día y se miran como era Dorian Gray después de su ruptura con el diablo. ¿Por qué?. Esa gente que corre de cumpleaños a cumpleaños jamás amaron eternamente a nadie, ni a si mismos.

Explico: si fuera el genero humano dueño de las virtudes del amor no habrían traiciones ni deserciones; la fraternidad sería como Narciso amando sus virtudes, bien concretizadas en el espíritu singular que Dios o quien sea el Creador de esta belleza de Universo dio a cada uno de nosotros para entender que en la diversidad somos iguales y libres para pecar o bendecir la castidad de la fraternidad.

Soy testigo que el amor es una flor de un día solamente. Que la fraternidad fue asesinada por las edades modernas, por las ciencias sin humanidad y las técnicas vestidas de soldados.

Uno viene al mundo conquista un amigo y como un Midas lo transforma en hermano. Vienen los defectos, a veces vicios otras veces equivocaciones de percepción de palabras, frases o discursos: pronto, se acabó el amor, se diluyó en los ríos del egoísmo ese sentimiento que un día unió hombres Libres y de Buenas Costumbres. Ahí alguien queda en la cumbre de su soledad mirando los años llegar con su carga de tristezas, viendo como el hijo improdigo jamás volverá al Taller en donde se tejían ilusiones al son de las utopías que Esa Orden tan Sublime, secreta y discreta en su existencia, sólo da a sus elegidos.

En todo caso: juventud te fuiste para jamás volver, dicen los pesimistas y, nosotros los vivos sin años empujándonos para el fundo de la tierra, vemos en las noches la llegada de los amaneceres con la nostalgia de los atardeceres, tan dulces y llenos de besos y abrazos de verdad. Cada noche para los hombres sin edades es una larga y clara noche nupcial. (Para el buen entendedor, pocas palabras)



Pablo Ballesteros

quinta-feira, 8 de setembro de 2011

¿CRUZADOS DE BRAZOS?

Las informaciones que nos invaden son de la peor sustancia: el paraíso económico idealizado por Smith, Ricardo, Keynes, Friedmann, otros monetaristas contemporáneos está en ruinas: un infierno; el universo pedagógico, por lo menos en esta parte hermosa del Planeta se encuentra en la más profunda miseria: profesores muriendo con sueldos de abismal vergüenza; escuelas sin tecnología de punta; programas ridículamente improvisados, sin epistemología, baseados en demagogias oportunistas de falsos Mesías del neo-liberalismo-populista pos dictaduras; iglesias perdidas en pecados, con portones cerrados y sus ministros haciendo fila en ventanillas de bancos o sentados en escritorios de empresas y los feligreses recurriendo a magias de pastores milagreros que sacan culebras y sapos de la boca de falsos enfermos (pagados a tantos pesos la opereta). En otras geografías países como Italia, Francia e Inglaterra (EE.UU. permanece sacando castañas con la mano de esos gatos) desparraman bombas sobre pechos y vientres de mujeres vírgenes o matronas, reparten la golosina de armas de última generación a pobres obreros, campesinos, funcionarios públicos para que “derrumben al tirano” que después de 42 años de impunidad despertó la conciencia de perpetuos colonizadores y ladrones de riquezas básicas de pueblos en semi-analfabetismo, gracias también a oportunas invasiones evangelizadoras del pasado próximo o lejano.
Seres humanos, ayer dueños de ríos, valles, montañas, desiertos, paz y libertad para ir y venir, pasaron a ser números estadísticos, fríos, ajenos a cualquier humanismo. A musicalidad oriental de Omar Khayan se perdió como gota de agua en un océano de muertes y arenas; la sonrisa tenue y angelical de niños en Somalia que mueren de hambre, con sus tremendos ojos abiertos mirando al Vaticano y a nosotros, forman un peso insoportable en las conciencias de hombres casi libres y de sospechosas costumbres.
Casi no importa que a nuestro lado geográfico vivan en armoniosa promiscuidad drogas, prostitución, comercio de órganos, corrupción política babilónica, mentiras y promesas tan falsas como hipócritas, pues lo importante es que creíamos estar bien, seguros y con futuro también seguro. Más, toda esa seguridad es relativa. El progreso global es una mentira. La miseria universal de las costumbres y valores una verdad, el amor una utopía de soñadores con los pies en el cielo.
Las catedrales y capillas fueron reemplazadas por Bancos Centrales con la teología de bolsas de comercio y de futuro que obliga al universo de modernos zumbies a rezar el lenguaje comercial con letanías infernales de dólares, euros, yuanes y otras torturas.
Los niños perdieron sus juguetes en la selva de la Internet y los besos de sus padres se congelaron en su majestad Googgle.
Los adultos se transformaron en mecanos movidos por celulares o autos made in China, Corea o Japón. Perdieron el habla. No conocen sus vecinos, ni les importa que estén muriendo de soledad. Corren como locos para aumentar la riqueza del patrón de turno; ni comen más el plato oloroso que sus madres preparaban, prefieren un “Pancho” o un cheesburguer u otra porquería que los matará en breve. Ya no hacen amor al son de Chopin,  Strauss o de Roberto Carlos ni de Julio Iglesia: prefieren el anonimato y la monotonía y rutina de besos y sexos obligados por estúpidas leyes humanas y divinas. Los hijos son sueños idos y los nietos esperanzas perdidas.
Ese mundo real lo vivimos y no reaccionamos. Estamos de brazos cruzados pensando que somos felices (¡cuanta infelicidad!).
Creemos que los gobernantes nos aman y pierden el sueño de tanto pensar en nuestros dolores o proyectar paz y seguridad. ¡Cuánta ingenuidad!. Sólo piensan en sus panzas y usan adjetivos políticos para engañarnos de que son progresistas y de buena memoria, que recuerdan cuándo eran presos de dictaduras o víctimas de torturas: son todos hipócritas de hipocresía cósmica infinita.
Y, nosotros los elegidos, Los libres y de Buenas costumbres: ¿qué hacemos? Nada, simplemente hacemos cuenta que somos solidarios, hermanos e iguales a aquellos que se pudren en los campos de guerra fratricida, en las cárceles llenas de inocentes, en los parlamentos donde duermen o mueren las poesías de igualdad, en los juzgados de donde huyó escandalizada la justicia. Otros desde los bancos escolares nos miran y silenciosamente cobran actitudes coherentes con aquellos santos Principios (anónimos y discretos, pues dejaron de ser secretos).
Alguien leerá estas líneas y rezará un Padre Nuestro (alguien hará alguna cosa…)

                                            Pablo Pinto Ballesteros

sexta-feira, 2 de setembro de 2011

INVENCIÓN DIABOLICA



(Quiero decir que gusto más de escribir poéticamente sobre la realidad. Pero esta enfermedad debe ser denunciada a gritos al mundo entero)

Dicen que fue esa “Dama de Ferro”, cuyo nombre debe ser sepultado por causa de su odio en el trato con sindicatos de su Inglaterra (que son los únicos que pagan regalías de reyes, duques, condes, barones, príncipes y caballeros – que por nobleza no trabajan y nada producen); por el desprecio visceral contra pensamiento y acción progresista - humanista. Era una “thatcher” sin ternura y sin duda jamás amada: tal vez por eso no sentía ternura por el género humano que trabaja y si pasión patológica y erótica por esos homúnculos como los pinochet y gusanos varios de la botánica subterránea del terror. Su mayor crimen fue crear instrumentos inquisitoriales, mecanismos hipócritas de tremenda exploración y enriquecimiento inmoral: los Planos de Salud, que con el pasar del tiempo y la multiplicación exagerada del dogmatismo y sectarismo ultra-conservador, a caballo del neo (viejo) liberalismo del papa Smith, se transformaron en verdugos de sagradísimos derechos de quienes sufren dolores y tienen necesidad de hospitales, médicos y remedios.

No se ni me interesa si está viva o en el infierno, apenas el resultado pavoroso de ver criaturas tiradas como basura humana en corredores de hospitales públicos o privados, esperando por eternidades ser atendidas, generalmente mal humorados, apresurados, vestidos de jean y sin barbear. En verdad esos doctores son tan prisioneros como millones de sus pacientes. Hoy y mañana son y morirán como funcionarios (espionados vía Email) por mercaderes - dueños de megas empresas farmacéuticas o cadena de hospitales privados.

Políticos estupradores de la Ciencia Política platónica, aristotélica, tomasiana, hegeliana, weberiana o maritainista no se atreven a ir e visitar consultorios de urgencia o de “pronto” (?) atendimiento para víctimas de esta estructura jurídica - económica que se cae a pedazos en Europa y vecinos continentales. Por eso los planos no son horizontales y si hoyos verticales sociales que reptando llevan millones de millones a cuentas bancarias de pocos vivos (que morirán sin llevarse el dinero robado; de nada les adelantará haberse creído eternos, ajenos a sufrimientos: carecen de toda emoción humana.

Matemática, ética, moral o racionalmente es robo abierto: alguien paga durante años, mes a mes, cierta suma que multiplicada por cientos de miles forma montañas de pesos, reales, soles, bolívares, dólares, euros, etc. etc., que no tiene retorno para mejorar los deficientes servicios médicos, hospitalarios e farmacéuticos. ¿Alguien se preguntó quien se beneficia con este secuestro de la ingenuidad e salarios sudados? ¿Por qué cuando el médico era “profesional liberal” atendía de buen humor y con tiempo para hacer anamnese del paciente y hoy, en menos de tres minutos, apenas ve el rostro del enfermo que sale con receta que, en el peor de los casos, lo matará?

Esa “dama” pensó muy bien el daño que causaba a los asalariados. Obligaba a millones a aceptar la tortura de morir como animal sin dueño. Quienes no se dieron cuenta que también eran víctimas fueron los doctores, pues apenas un 2% de ellos consigue suceso social-económico y profesional.

. Esta inhumana disfunción social debe acabar. Viejos y adultos nada harán para mudar, les queda la tarea a la juventud: luchar por una salud moderna, de punta y humanista para sus hijos. O las Instituciones que se dicen defensoras de los derechos humanos tienen la palabra…

Pablo Ballesteros