segunda-feira, 28 de fevereiro de 2011

Tardio Despertar

TARDIO DESPERTAR






En cuanto Videla, Pinochet, Goyo Alvarez y otras especies del submundo humano tiraban cientos de hombres, mujeres y jóvenes en medio de los océanos y recriaban con perversa modernidad los suplicios inventados por los Savonarolas y Torquemadas de la vida (y otros más o menos diabólicos), estos que hoy condenan sus dictadores, callaban y gozaban de la danza dolorosa y gritos de los torturados provocados con insana y demencia brutal, por capitanes, tenientes, sargentos y policías civiles. Los defensores de la democracia global y neo-liberal tomaban champagne Tfrancés y whiske inglés, miraban con maricona alegría el desfile plural de miles de familias expulsadas de sus camas, de los sexos y de los besos nocturnos y madrugadores. Hombres tristes mas valientes iban orgullosos al exilio, alimentados del amor de sus hijos y abuelos; iban como ángeles para tierras ajenas que los recibían mas o menos indiferentes.

Reyes, papas, emperadores, emires, presidentes, primeros ministros e otras botánicas subterráneas miraban para los lados o para el cielo (que no se merecen) como diciendo:”Eso no es problema nuestro”.

Los jerarcas de cementerios e infiernos imperialistas, de banca bucanera y lenocinio no perdían el sueño porque quienes estaban siendo asesinados eran apenas latinoamericanos, negros, indios, gitanos, judíos, homosexuales, pobres miserables abandonados por la fortuna, enfermos de tanto trabajar para aquellos que jamás trabajaron ni trabajarán, ni ganarán el “Pan con el sudor de sus frentes”. Eran los sucios moradores del patio trasero de aquel Chacal del Norte y de esa hoy Europa Moribunda.

Igual que en el descubrimiento ilegal como de la injusta colonización del Continente Moreno, Culto y Pacífico, paraíso de Incas, Mayas y Aztecas, Araucanos, Guaranís, Xavantes y otros mellizos geográficos, la sangre de dirigentes políticos honestos (diferentes a los de hoy), de sindicalistas sin precio ni cargos públicos (bajo cuerda), de intelectuales con conciencia de sus deberes para el futuro de sus hijos y nietos, de profesionales humanistas sin ambiciones comerciales, se juntó (la sangre) a la de millones de “indios”, dueños naturales de valles vírgenes, de montañas embarazadas de oro, plata, cobre, plutonio, uranio; propietarios por Decreto Divino del agua dulce o salada, de ríos y mares, del aire poético lleno de versos de calor sexual, de lluvias adulteras, de fríos y nieves amancebadas, que fueron crucificados, ahorcados, mutilados, esclavizados, estuprados en nombre de reyes hermafroditas y analfabetos o del Dios inocente y ajeno para tanta barbarie cometida por quienes se dicen sus ministros y fieles.

La historia, como dijo Fidel, camina “con ruedas de gigante” y como profetizó Allende” que un día las avenidas se abrirían” para dar paso a nuevas generaciones que expulsarían los bandidos de los poderes públicos usurpados que pertenecen al pueblo que suda y no descansa.

La vida, según Ferrater Mora y Priscilla Cohn es porfiadamente dialéctica, pues aquellos que hicieron creer a los nativos que tenían sangre azul y que mas tarde se descubrió que era bilis y hiel, hoy se encuentran enfermos con enuresis y encopresis de miedo, recibiendo enemas de crack. Ya no ríen ni se atreven a poseer sus amantes bajo la luz eléctrica de la infidelidad, ya no salen a las calles de la primavera y prefieren el invierno de sus salones podridos.

Para perpetuarse en sus colonias, los exfuncionarios de los pentágonos y wall street, abandonados por sus patrones están huyendo como ratas de alcantarillas o apaleando, baleando, encarcelando, torturando, matando sus propios hermanos y compatriotas que apenas piden en las calles “pan, techo y abrigo” y el fin de la prostitución corrupta de estos que años y años están atornillados en tronos, sillones presidenciales y parlamentos robando, mamando la vida de quienes un día más temprano que tarde tendrán sobre sus hombros los destinos de sus patrias hoy mutiladas y ensangrentadas. Más, no se salvarán ni serán perdonados en la Corte Celestial..

Venezuela cerró la llave que daba petróleo casi de gracia a industrias y mercachifles extranjeros; Bolivia recuperó la dignidad de Incas, Aymaras y Diaguitas e escogió uno de los suyos para el Palacio Quemado y dió una feroz patada en el culo de los nacionales blancos extranjerizados: recuperó petróleo, gas y estaño y alegría, además de la pureza de su Bandera Nacional; Ecuador levanta la cabeza entre Los Andes y dice presente en la marcha del universo hacia la verdadera democracia libre y humanista. Otros países azules como Uruguay y Argentina aún no despiertan del todo de la pesadilla de décadas de martirio nazi-fascista. Chile piensa que no puede quedar bocabierto frente a la miseria y pobreza que crearon funcionarios del Tío San y otros facinerosos de la economía de mercado y debe recuperar hospitales que fueron vendidos a precio de huevo a comerciantes dejando morir en el frío de la calle a viejos, niños y mujeres proletarias y de la clase media. Chile, sabe que tiene que correr para rescatar la Educación Pública, Obligatoria y Gratuita antes que el futuro lo sumerja en la ignorancia más analfabeta; su gente humilde y sacrificada entiende que el agua, las carreteras, los puentes, la ternura del clima y la juventud de sus mares y la tierra donde fueron paridos son de los chilenos.

Los griegos salieron ayer del sofisma político de sus generales y banqueros e ocupan las calles para pedir la vuelta de la justicia clásica presocrática y postaristotélica; los portugueses quieren pedir perdón por las atrocidades cometidas en África y América y que se repartan los bienes secuestrados; los españoles desean que los reyes, vergonzosamente entronados por el criminoso Franco, se vayan a trabajar y callen la boca; los ingleses aún no despiertan para la virilidad o la feminidad bien definidas y mantienen en palacios enclaustrados esa turma que bebe, hace sexo contranatura, no trabaja y no reconoce que sus nombres están llenos de traiciones, envenenamientos, asesinatos y muchos etc.

Otras regiones de Europa y Asia están acordando de la siesta neoliberal llevando susto a primeros ministros, presidentes e emires. Arabia Saudita y sus congéneres sifilíticos del alma están perdiendo el sueño y trasladando apresurada e ilegítimamente sus dólares, euros, eunucos y amantes para bancos piratas y paraísos (infiernos) fiscales. Estos otros, los esnobs, ex mandatarios e mandatarias, en la bruja penumbra de organizaciones internacionales inútiles saben, perciben que el pueblo no es idiota, que es él que construye casas y condominios cerrados que no puede habitar, caminos por los cuales no puede transitar, universidades que no puede frecuentar y balnearios donde no pueden amar.

Todos están con barbas en remojo, inclusive estos que nos ofrecieron democracia y justicia y se olvidaron que fue el pueblo unido que expulsó los criminales y vendedores de patrias; estos también serán castigados por la historia y por Dios por haber perdido la vergüenza y la conciencia, haber traicionado los valores nacionales, haber colocado en peligro la salud, la inteligencia de sus jóvenes y no tener la hidalguía de hacer justicia a los injusticiados.

Es hipocresía que quienes abrazaron, besaron e hicieron amor con los dictadores hoy aterrorizados (como la fria Thacher, el Blair o Bush, por ejemplo) y colocaron en el Poder a criminales nazi-fascistas hoy están llorando por Egipto, Yemen, Libia, Tunes y otras geografías encarceladas en feas monarquías o democracias de fachadas y de boca cocida por tantos y tantos años; es no asumir la hombría o la feminidad de decir sin miedo la verdad de los hechos: fueron ellos los que ampararon el hambre y la muerte e ahora quieren continuar usando el dolor del pueblo para apropiarse, como en Iraque, del petróleo que necesitan para calentarse sus esqueletos y llenar de porotos sus barrigas.

Nosotros desde la platea histórica y geo-mundial estamos esperando tomar nuestro lugar en las luchas políticas y callejeras para retomar lo que siempre fue nuestro: la tierra, el vientre nacional y la dignidad herida de la Patria. Tarea que debemos a nuestros descendientes y ascendientes.

Callar es estar contra San Pablo que dijo: “Hablar a tiempo y a destiempo” (eso que no soy muy amigo de él) o ser cómplice de los crímenes que cometen los “marines” y sus gemelos mundiales. Es preferible morir denunciando lo que no es verdad a vivir escondido en la cobardía antinacional y ser traidor a los juramentos de Libertad, Igualdad y Fraternidad que hicimos a Hermanos de los Hermanos y de los otros también hermanos…



Pablo Hernán Pinto Ballesteros

C.I.3.478.264-4