Un compromiso oficial imposible de recusar me llevó a una reunión-comida. Los temas a ser tratados eran de profundo interés colectivo y personal. Fui optimista, como soy en la forma y en el fondo. Volví derrotado y ya pasados muchos días continuo herido y deprimido. De noche me aíslo para estudiar la posibilidad de estar errado y de mañana choco con el mismo espectáculo espiritual que me quita la alegría de saber que la persona amada está viva.
Es que han sucedido varias cosas en estos últimos segundos del viejo y enemigo tiempo: la continuación de masacres de pobres y fanáticos hombres condicionados por la historia y la geografía a ser singularmente religiosos para acreditar que vírgenes de verdad los espera en un paraíso que no existe; pobres jóvenes de edad interrumpida muriendo y pudriéndose en tierras extranjeras defendiendo la fragmentada globalización, inyectada a bala y tortura por bancos con billones de lucro (y que no generan ningún empleo, menos cultura ni civilización); por elecciones a las cuales fuimos como corderos para el actual matadero social, cargando en las esperanzas promesas (que ni siquiera son aquellas de Rubén Darío: amores de estudiantes, flores de un día son) y que son funerales de toda filosofía, ideología, paradigma y tienen olor a muerte impregnando los partidos que se dicen (y a lo mejor acreditan) políticos.
No me importa, pero importa para la juventud que vegeta en escuelas y universidades empresariales y también botánicas, que Europa esté en la UTI, con sus miembros imperialistas, esclavistas, colonialistas, esnobistas amputados que se degeneraron de tanto explotar lo que los Lords (aquellos aristócratas de la pereza) llamaron un día “tercer mundo”: vean la milenar y orgullosa Grecia postrada en crisis global, terrena y celestial; la famosa Irlanda de los Wiking indomables naufragada en deudas públicas y privadas, hoy con sus pobres manos extendidas pidiendo limosnas al FMI; Oh!, miren al marítimo imperio portugués que flageló y destrozó África con sus barcos negreros y una vez abandonada la tierra colonizada con pólvora y catecismo dejaron de herencia guerras tribales sin fin ni explicación étnica; Aquella España Soberbia de moros y toradas, aquella del Cid Campeador temblando de miedo de caer para el cuarto mundo, reduciendo salarios, flagelando el futuro elevando mensualidades en escuelas, humillando al magisterio con cortes de salarios; incluso la Francia de mala memoria, aquella de Principios Mundiales de Libertad, Igualdad y Fraternidad, que nunca respetaron en sus colonias ni en sus barrios pobres, hoy derrotada por la pobreza que generaron. Esos países de tierra agotada decretaron el fin de los sueños románticos de sus antiguos poetas muertos y artistas olvidados, jamás copiados. Con sus políticas esclerosadas, viejas y cavernarias aceleran el caos que un día nos infringieron con dictaduras Made In Primer Mundo. Ellos vivirán Rios de Janeiros y lágrimas de tribus africanas, sus ciudades serán gemelas de las que estamos reconstruyendo después del terremoto nazi-fascista; están cerrando puestos de trabajo para multiplicar la cesantía, hambre y tristeza; están cortando la flaca esperanza de ancianos jubilados que miran, con sus ojos vacíos de fe cristiana, para el tiempo perdido y sus amores rotos.
Veo la cara de señores e inútiles senadores, diputados y otras zoologías eunucas y gordas, recibiendo religiosamente sueldos inmerecidos (por que no decretan – ni decretarán - el fin de la miseria y del dolor humano, teniendo en sus dientes todo el poder del mundo?). Me duelen los músculos intelectuales porque no puedo liderar lo que Lautaro, Pancho Villa (con todos sus errores), Emiliano Zapata (con todos sus ideales); Salvador Allende (con toda su honestidad eterna) y muchos otros que aún nutren mi tierra de sueños. Estoy decepcionado por no haber sido el sexto Mosquetero inventado por Dumas, ni el compañero fiel para cerrar los ojos del Che, cobarde y asexuadamente asesinado por asexuados milicos sin cabeza, pagos por la CIA a 30 denarios la bala y el cuchillo fratricida.
Más, tengo un dolor que muele mis huesos cuando veo que Cristo, el Jesús de los pobres, sirve para que Ordenes, Congregaciones, Institutos¸Iglesias urbanas, sub-urbanas y rurales multipliquen la materia económica olvidándose de la santidad del espíritu, López de Vega dijo una y varias veces: “Al rey muchas tierras y a Dios muchas almas”, más quien cambió esa frase para Dios muchas tierras y dinero y para los pobres la miseria global?. En resumen: fui a una reunión-comida en un convento en donde sentí vergüenza de que existan tantos pobres que alimentan esas riquezas mundanas que son levantadas en nombre del cielo, aquel lugar de Paz y Hermosura de Amor prometido a Santa Teresita (según ella misma escribió en sus memorias). No me había imaginado que los diezmos y las limosnas de los domingos fueran capaces de edificar tantos y tantos edificios, llenos de cemento hipócrita y pabellones amparando restaurantes y salones, comedores y etc. para ser arrendados a tantos pesos las horas; lugares exclusivos a donde no llegan los leprosos, ni los ciegos, ni los tullidos del Evangelio. Para que quiere Dios, El Increado e In imaginado, tantos bienes terrestres si su Universo é Infinitamente Infinito?
] Por eso estoy triste…quería ocupar estas micras de segundo para escribir de ternuras abrazadas a amores vivos, estrechados en besos y sexos sin fin; quería enterrar mis dolores de gitano sin tierra en la carne amada, de la mujer silenciosamente amada, para resucitar lleno de carcajadas saliendo por los poros del alma…Más, siempre un más!, no se puede dejar de mostrar la mentira con que quieren ocultar la FACE de Dios o GADU como nos gusta llamar-Lo, esos mismos que dicen ser sus embajadores, cónsules, administradores, representantes, ministros, pastores, papas o lamas, padres de santo o brujos de la noche y banqueros de día. Casi todos son indiscutiblemente medio-santos.
Cuál es el problema para que las Naciones (des)Unidas decreten el fin de los dolores y fabriquen en sus lujosos gabinetes vacíos de voluntad humana, montañas de esperanza de Un Mundo Mejor?. Cómo vamos a llegar a un Nuevo Natal (no nacido) con las manos vacías, el corazón vacío, la boca vacía de palabras, los labios huérfanos de besos a decirle a nuestros hijos y nietos: FRACAZAMOS! y es mejor parar la Nave Tierra y bajarse, porque ya solo sirve para multiplicar mentiras o sembrar democracias falsas en el útero del Universo.
Es que han sucedido varias cosas en estos últimos segundos del viejo y enemigo tiempo: la continuación de masacres de pobres y fanáticos hombres condicionados por la historia y la geografía a ser singularmente religiosos para acreditar que vírgenes de verdad los espera en un paraíso que no existe; pobres jóvenes de edad interrumpida muriendo y pudriéndose en tierras extranjeras defendiendo la fragmentada globalización, inyectada a bala y tortura por bancos con billones de lucro (y que no generan ningún empleo, menos cultura ni civilización); por elecciones a las cuales fuimos como corderos para el actual matadero social, cargando en las esperanzas promesas (que ni siquiera son aquellas de Rubén Darío: amores de estudiantes, flores de un día son) y que son funerales de toda filosofía, ideología, paradigma y tienen olor a muerte impregnando los partidos que se dicen (y a lo mejor acreditan) políticos.
No me importa, pero importa para la juventud que vegeta en escuelas y universidades empresariales y también botánicas, que Europa esté en la UTI, con sus miembros imperialistas, esclavistas, colonialistas, esnobistas amputados que se degeneraron de tanto explotar lo que los Lords (aquellos aristócratas de la pereza) llamaron un día “tercer mundo”: vean la milenar y orgullosa Grecia postrada en crisis global, terrena y celestial; la famosa Irlanda de los Wiking indomables naufragada en deudas públicas y privadas, hoy con sus pobres manos extendidas pidiendo limosnas al FMI; Oh!, miren al marítimo imperio portugués que flageló y destrozó África con sus barcos negreros y una vez abandonada la tierra colonizada con pólvora y catecismo dejaron de herencia guerras tribales sin fin ni explicación étnica; Aquella España Soberbia de moros y toradas, aquella del Cid Campeador temblando de miedo de caer para el cuarto mundo, reduciendo salarios, flagelando el futuro elevando mensualidades en escuelas, humillando al magisterio con cortes de salarios; incluso la Francia de mala memoria, aquella de Principios Mundiales de Libertad, Igualdad y Fraternidad, que nunca respetaron en sus colonias ni en sus barrios pobres, hoy derrotada por la pobreza que generaron. Esos países de tierra agotada decretaron el fin de los sueños románticos de sus antiguos poetas muertos y artistas olvidados, jamás copiados. Con sus políticas esclerosadas, viejas y cavernarias aceleran el caos que un día nos infringieron con dictaduras Made In Primer Mundo. Ellos vivirán Rios de Janeiros y lágrimas de tribus africanas, sus ciudades serán gemelas de las que estamos reconstruyendo después del terremoto nazi-fascista; están cerrando puestos de trabajo para multiplicar la cesantía, hambre y tristeza; están cortando la flaca esperanza de ancianos jubilados que miran, con sus ojos vacíos de fe cristiana, para el tiempo perdido y sus amores rotos.
Veo la cara de señores e inútiles senadores, diputados y otras zoologías eunucas y gordas, recibiendo religiosamente sueldos inmerecidos (por que no decretan – ni decretarán - el fin de la miseria y del dolor humano, teniendo en sus dientes todo el poder del mundo?). Me duelen los músculos intelectuales porque no puedo liderar lo que Lautaro, Pancho Villa (con todos sus errores), Emiliano Zapata (con todos sus ideales); Salvador Allende (con toda su honestidad eterna) y muchos otros que aún nutren mi tierra de sueños. Estoy decepcionado por no haber sido el sexto Mosquetero inventado por Dumas, ni el compañero fiel para cerrar los ojos del Che, cobarde y asexuadamente asesinado por asexuados milicos sin cabeza, pagos por la CIA a 30 denarios la bala y el cuchillo fratricida.
Más, tengo un dolor que muele mis huesos cuando veo que Cristo, el Jesús de los pobres, sirve para que Ordenes, Congregaciones, Institutos¸Iglesias urbanas, sub-urbanas y rurales multipliquen la materia económica olvidándose de la santidad del espíritu, López de Vega dijo una y varias veces: “Al rey muchas tierras y a Dios muchas almas”, más quien cambió esa frase para Dios muchas tierras y dinero y para los pobres la miseria global?. En resumen: fui a una reunión-comida en un convento en donde sentí vergüenza de que existan tantos pobres que alimentan esas riquezas mundanas que son levantadas en nombre del cielo, aquel lugar de Paz y Hermosura de Amor prometido a Santa Teresita (según ella misma escribió en sus memorias). No me había imaginado que los diezmos y las limosnas de los domingos fueran capaces de edificar tantos y tantos edificios, llenos de cemento hipócrita y pabellones amparando restaurantes y salones, comedores y etc. para ser arrendados a tantos pesos las horas; lugares exclusivos a donde no llegan los leprosos, ni los ciegos, ni los tullidos del Evangelio. Para que quiere Dios, El Increado e In imaginado, tantos bienes terrestres si su Universo é Infinitamente Infinito?
] Por eso estoy triste…quería ocupar estas micras de segundo para escribir de ternuras abrazadas a amores vivos, estrechados en besos y sexos sin fin; quería enterrar mis dolores de gitano sin tierra en la carne amada, de la mujer silenciosamente amada, para resucitar lleno de carcajadas saliendo por los poros del alma…Más, siempre un más!, no se puede dejar de mostrar la mentira con que quieren ocultar la FACE de Dios o GADU como nos gusta llamar-Lo, esos mismos que dicen ser sus embajadores, cónsules, administradores, representantes, ministros, pastores, papas o lamas, padres de santo o brujos de la noche y banqueros de día. Casi todos son indiscutiblemente medio-santos.
Cuál es el problema para que las Naciones (des)Unidas decreten el fin de los dolores y fabriquen en sus lujosos gabinetes vacíos de voluntad humana, montañas de esperanza de Un Mundo Mejor?. Cómo vamos a llegar a un Nuevo Natal (no nacido) con las manos vacías, el corazón vacío, la boca vacía de palabras, los labios huérfanos de besos a decirle a nuestros hijos y nietos: FRACAZAMOS! y es mejor parar la Nave Tierra y bajarse, porque ya solo sirve para multiplicar mentiras o sembrar democracias falsas en el útero del Universo.
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