Nada como el fútbol para unir los pueblos. Nada como el fútbol para
esconder las injusticias que sufren los pobres. Los emperadores
romanos, los reyes y los nobles de la Edad Media, de antes o después,
convocaban al pueblo a presenciar como los leones se comían los
cristianos: el pueblo adoraba, gritaba, se emocionaba delante de tanta
maravilla ofrecida por el Emperador -Dios del momento; los miserables
aldeanos que sudaban 24 horas al día para sustentar los vicios y lujos
de los señores parásitas, vibrabam de alegría cuando las espadas de
los señores contendores penetraban la carne del adversario. Eran
pueblos felizes por minutos u horas, más nunca por semanas, meses,
años y existencia, pues debian volver a la esclavitud de trabajar para
otros. A medida que fue desenvolviédose la civilización los reyes,
emperadores, presidentes, dominadores de todos los beneficios de las
ciencias, de las técnicas y de las artes, fueron descubriendo nuevas
formas de entretener a las massas, mientras los poderosos discuten la
paz sobre los millones de cadáveres que sus guerras, con las armas
fabricadas en sus empresas belicas; mientras centenas de cientistas
descubren nuevas vacunas y remedios para los virus que fabricaron;
mientras ilustres y honorables senadores, diputados y otras cosas, por
el estilo, burlan las leyes no legislando em beneficio de la Educación
Obligatoria, Laica, Gratuita y Humanista, no reconociendo el derecho
sagrado a la salud; cerrando los ojos delante del delito de lesa
humanidad que se comete con el permiso para torturar económica y
emocionalmente a los Planos de Salud (de que salud nos hablan?);
mientras millones de hombres, mujeres, niños y viejos se pudren en
prostibulos baratos o ricos, poblaciones callampas, favelas y otros
infiernos construidos por la civilización para los "Pobres
Constructores de Riquezas".
Es bueno que los pueblos africanos, con la realización de la famosa
Copa en sus tierras arrasadas por una centenaria y bárbara
colonización, explotación y robo de sus riquezas en oro, diamante,
petroleo, etc. etc.etc., olviden que miles de barcos, dirigidos por
cristianos capitanes trajeron para el Nuevo Mundo sus antesesores,
otrora libres, felizes maridos, honestos padres de numerosas familias.
Menos mal que con esta Copa el barrio de Soweto tendrá escuelas,
hospitales, alcantarillas, seguridad de que ningún negro va a ser
asesinado por ser negro, ni ninguna niña negra será estuprada y no
tendrá a quien reclamar.
Dicen, los eternos malas lenguas, que detrás, encima, abajo y por los
lados correm millones de millones de euros, dólares, pesos, libras,
yenes, yuanes, bolivares, soles, etc. etc. para los bolsillos de
"aquellos de siempre".
Otros más perversos quieren prohibir que jugadores de fútbol, con
algunas habilidades en los piés, sean vendidos como caballos a los
mejores comerciantes de la "alegria efímera y efémera".
Tal vez mañana, se descubra el juego de la cultura y del arte para
hacer feliz a las generaciones no alienadas (aún). Tal vez un día esos
cérebros del arte de la propaganda descubran un camino para la paz
social y global.Feliz vuelta al trabajo.
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