quinta-feira, 3 de dezembro de 2009

LA IMBECILIDAD ETERNA

Un dia vimos un filme cuyo título era “Los Dioses quedaron locos”. Era gracioso con toda una secuencia de situaciones ilógicas e imposibles de suceder en um siglo moderno o pós-moderno. Más pasados los tiempos y llegando los recuerdos, vengo a tomar conciencia que es verdad que los “dioses estan loquísimos”. Por ejemplo: permiten que unos Presidentes de una nación, con enorme apetito imperialista envie soldados, armados hasta en calzoncillos, a matar pobres humanos que aún viven en cavernas, tiendas de cuero, se mueven encima de camellos y tienen la segunda y más importante religión monoteísta (casi igual a la de los invasores). Hasta este momento no sé cuántos niños, mujeres, ancianos, hombres jóvenes y trabajadores, de esse país tribal, murieron bajo las bombas, disparadas como pelotas de tênis sobre las aldeãs y campos desprotegidos. También ignoro el número de soldados negros, hispânicos, blancos pobres del ejército invasor que ya se fueron al infierno por obedecer ordenes antinaturales. En fin, esos Presidentes representantes de los grandes bancos, industrias y de una aristocracia sifilizada ya mataron millones los pieles rojas, quemaron negros por ser negros, bendicieron el klu-kluck-kan, hasta el dia de hoy no dan derechoa a la salud gratuita, obligatoria, preventiva o curativa para más de 70% de sus ciudadanos, hasta porque tienen que gastar billones en armas químicas y otros instrumentos útiles para el asesinato genocídico (recuerdan Hiroshima y Nagasaki, la cultura milenaria robada o destruida de los persas en Iraq, la paz de Somália, el invento del ódio entre judios y árabes, la SIDA, los anticoncepcionales cancerígenos, los agrotóxicos también mortales, um rosário de remédios inútiles que causan otras enfermedades que precisan otros remedios inclusive todas aquellas las dictaduras sanguinárias e elitizadas desde México hasta Chile y los rios y lagos de lágrimas de las víctimas del terror econômico, lãs reformas de la educación que lanzaron profesores a la miséria y niños al analfabetismo instrumental, los diabólicos planos de salud que son verdaderas industrias la muerte, el asesinato del alma poética de los latino e indo-americanos substituída por “hescritores” de horrores como um tal pablo coelho o algo así, etc. etc.).
Otros Presidentes amnésicos se pasean por el mundo participando de reuniones estúpidas con kilómetros de palabras también estúpidas y que no resuelven absolutamente nada, mientras los pobres ciudadanos esperan justicia social em vez de limosna federal. Esos antiguos opositores de la derecha inculta, hoy tomam champagne, whiski, vino francês, cognac napoleón o lo mejor coca cola, a la salud de los sin tierra que continuan sin tierra, de los jóvenes sin universidades federales, de los viejos sin servicios de salud o jubilaciones que lês permitan comprar um jarabe para la toz (“Pobres Constructores de Riquezas”). Las oposiciones, tan súcias como los actuales burocratas corrompidos y corrompedores, hace las veces de “oposición”, moviendo sus caderas como prostitutas a cinco pesos la media hora, pues saben que fueron ellos, cuando gobiernos, que crearon ese Frankestein de la Injusticia que se niega a morir en colgado de las tetas de una grotezca “izquierda bien inclinada para la derecha”. Son presidentes y presidentas sin imaginación ni memória histórica que piensan (si es que piensan) que los inocentes asesinados por las dictaduras es cuento pasado y hay que cerrar las heridas con el guano de de la insolência insolente.
Otros primeros ministros contratan prostitutas para barrer la pereza de los palácios de gobierno, olvidar la fealdad de sus gordas y maquilladas mujeres o cansados de sus amantes de larga historia novelezca. Son dueños del alma de sus gobernados, son dueños de todos los médios de comunicación, directa o indirectamente. Hacen de cuenta que gobiernan mandando soldados a ayudar a la gran nación del norte a mantener la masacre de los pobres e inocentes campesinos o mineros, doctores o profesores, heterosexuales u homosexuales. Primeros ministros (así com minúsculas) jurando honestidad de rodillas frente a reyes también ridículos, sentados en tronos de sangre, complot, sodomia y todo lo que huela a pecado capital.
Y los parlamentos? Es um chiste pós-moderno. No sirven para nada, apenas para enriquecer a uma docena de inútiles, dar asilo a vagabundos incapazes de ganarse el pan con el sudor de sus frentes, pontificando de legisladores em cuanto llenan sus bolsos, canzoncillos y calcetines com dólares, euros, reales, pesos, bolívares, etc. No tienen verguenza de ganar en un mês lo que un profesor gana en três años. Son vampiros. No mueren nunca, ni com balas de plata o estacas de madera. Son eternos por culpa de nosotros mismos.
El mundo es que quedo loco: está siendo destruído poço a poço com el efecto estufa, mientras los banqueros instalan aire acondicionado en sus gabinetes. Más igual, sus hijos, mujeres y madres mueren de câncer al pulmon o colo del útero. Son suicidas em masa, agonizan contando sus billones, acribillados de pesadillas: no pueden dormir abrazados a sus mujeres que los desprecian desde el fondo de sus almas.
Mientras tantos vamos participando, como idiotas títeres, de elecciones trás elecciones, somando que mañana será outro dia...

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