segunda-feira, 21 de setembro de 2009

CARTA

M H:. Q:. Cuando niños cantábamos nuestra Canción Nacional, recitábamos los poemas de Gabriela, Neruda, Parra, por hablar de los más jóvenes, con la emoción de sentirnos libres con una avenida pavimentada de sucesos democráticos dirigida al futuro. De repente todo se rompió: la risa de las robustas campesinas de piernas doradas y senos de nieve; la gruesa voz del campesino y del minero se quedaron calladas. Las mujeres de mi Patria no parieron más hijos rebeldes y los abuelos se inclinaron hacia el fondo de la tierra avergonzados de que Chile se hubiese transformado en un inmenso campo de prisioneros de utopías, de ideales, de esperanzas de fraternidad. Todo quedó en silencio, menos los políticos oportunistas que diciéndose progresitas o socialistas invadieron la tierra de Allende traicionando su profesía de Libertad.Todos los que vinieron después del chacal, transvestido de general, sólo administraron los proyectos del facismo, dejaron igual todas las sagradas injusticias, llenaron los Parlamentos con políticos de carrera, ignorantes que los mismos analfabetos de filosofía reconocen como idiotas con diplomas. Inclusive la Sra. Bachelet, hija de un Q:. H:. , prisionera, torturada, exiliada sólo sonrió por cuatro pequeños años para los que pedíamos se nos hiciera justicia, otorgándonos los derechos que se les dió a unos pocos, inclusive algunos que ni pasaron por la frente de los campos de tortura. Así termina melancólicamente un Gobierno que ni es socialista ni es progresista, ni es instrumento de Justicia. Por eso una carabana de chilenos injusticiados y sus familias estaremos vitando el dia 13 de diciembre por el más izquierdista que pueda ir en dirección opuesta a todo lo que hoy, impropiamente se dicen marxistas "de mermelada". Disculpa mi dolor, Mi H:. pero las injusticias solo acaban con la muerte, T:.F:.A:.

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