sexta-feira, 12 de abril de 2013

LA OLIGARQUIA NO ES BURRA


Hubo un tiempo que los profesores que trabajaban en la misma escuela eran como hermanos; se querían; respetaban;, ayudaban se unos a los otros como “hijos de una misma familia”. Ese ambiente fraternal y casi familiar pasaba a los alumnos y contaminaba positivamente a la familia e, incluso a las autoridades locales, regionales e nacionales. Todo era como una especie de paraíso en la tierra. Cuando tenían que exigir de los gobiernos justicia salarial, iban todos. ¡Increíble!, todos marchaban, asistían con espirito crítico y constructivo asambleas decidiendo libremente los contenidos, pasos y duración del movimiento gremial o sindical. Si había alguna rara deserción tal vez sería de 1% o ½%. Los educadores tenían identidad de Cuerpo, valorizaban su función social, estaban orgullosos de ser representantes del más alto nivel de la pirámide intelectual-comunitaria-social. Los padres saludaban respetuosamente al profesor que encontraba en la calle; los alumnos mostraban con admiración a sus colegas a su maestro; atravesaban la calle para saludarlo y acompañarlo en su caminada. No eran corporativistas, pues este es sólo es  vicio perverso de ciertos dirigentes sindicales al servicio de empresarios, comerciantes, latifundistas, dueños de bancos, políticos profesionales, clérigos de alta patente y por ahí va.
            ¡Cómo ensanchaban el pecho las madres y los padres cuando comentaban con sus vecinos y parientes que su hija o hijo era profesor!
                La comunidad, cuando tenía que elegir sus representantes para parlamentos o gobiernos indicaban, sin miedo ni contestaciones, a un profesor. Inclusive para cargos sociales y deportivos. Los diarios locales estaban llenos de artículos, trabajos, tesis y propuestas de maestros primarios, secundarios e universitarios: era una luz al final del túnel social o la base de lanzamiento del cohete del progreso global.
                La alta burguesía nacional al servicio incondicional de la Oligarquía Internacional se dio cuenta que sus privilegios corrían peligro porque los profesores unidos en un mismo ideal de sociedad perfectamente democrática conseguían estimular la comunidad a pedir democracia real, moralidad en la gestión pública y privada y extensión de todos aquellos beneficios que la civilización ofrece apenas a las elites. Los profesores eran los líderes del futuro y herramientas de justicia humanista, igualdad, fraternidad y libertad en el presente.
            ¿Entonces que hicieron los enemigos de la libertad de conciencia y del progreso horizonto-vertical? Reunidos en aquelarres clandestinos, junto a eternos enemigos de la igualdad cardinal con colonizadores de conciencias, negros dueños de guerras fratricidas, con hechiceros fabricantes de remedios inútiles, con invasores de tierras de indios-nativos, administradores de carteles de drogas, prostitución y deportes mercenarios, etc. movilizaron sus peones parlamentarios e inventaron “la elección de directores en cada escuela”: pronto, estaba lanzada la semilla de la politiquería, aventurerismo profesional-pedagógico, lucha de comadres o compadres, enemistad y división peligroso de grupos, campañas feroces de simpatizantes de uno u otro colega y apareció (no por arte de magia, pues todo estaba perfectamente calculado en gabinetes de ultramar y del Norte Siniestro) toda la mugre que el mundo materialista, consumista de suntuarios, bélico, racista, dogmático, exclusivista, capitalista-neo liberal inventa para hacer “del hombre el lobo del hombre”.
            ¡Y el daño está hecho! No hay más paz fraternal en las escuelas. Esos partidos políticos de tripas fisiológicas consiguieron entrar en salas de aulas para sembrar desconfianza, miedo, amenazando brutalmente con los aparatos represores sicológicos del sistema, Y la escuela pública comenzó a morir para que de sus restos mortales naciera la Empresarial Privada y Clerical.
                Ser Director de Escuela no necesitaba más cursos de pós-graduación, especialización, maestría o doctorado. Bastaba ser miembro pasivo o activo del partido de turno en el Poder.
                “Pasarán más de mil años/ muchos mas ” (¿) Como dice una canción chilena muy popular, para que la sociedad se de cuenta que la delincuencia que sufre en las calles y en todas partes, que la pudrición política y corrupción, indiferencia de la comunidad frente al desmando de gobiernos y gobernadores es porque Su Majestad El Profesor fue rebajado a simple alfabetizador, funcionario público o material humano descartable. Sin embargo, existe una luz al final del túnel histórico: el parto de Partidos Ideológicos de Izquierda que vienen en los senos de Movimientos Populares de Contestación. Basta ellos se instalar y ese sueño de Tomas Moro de Democracia vestida como novia casarse con el futuro de paz local, nacional e internacional. Así volverá a renacer la Escuela Pública con toda su matriz llena de historias, corrigiendo errores y planificando virtudes.
(Sin duda que muchos, ojala no todos, no estarán de acuerdo con estas ideas nacidas del ejercicio docente desde escuela rural hasta la universidad).
Pablo Pinto Ballesteros

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